Reloj de sobremesa; Francia, época Luis Felipe, c. 1840.
Bronce dorado mercurio y esfera de porcelana esmaltada.
Posee maquinaria París y suspensión de hilo de seda.
Conserva péndulo y llave.
Presenta pérdidas en el dorado, falta la trasera y precisa restauración de la maquinaria.
Firmada: Honore á Paris.
Medidas: 50 x 29 x 14 cm.
Reloj de sobremesa realizado en bronce dorado de principios del siglo XIX. La pieza ha sido concebida a través de un concepto escultórico característico de este momento. En la zona superior del basamento, se encuentra la representación de una joven dama situada frente a un altar en el que se representa la figura de la Virgen y dos santos en los laterales. Este tipo de escenas fueron muy comunes en la decoración de los relojes de sobremesa, en muchas ocasiones eran representados personajes míticos o religiosos, vinculados a un sentido y una estética historicista.
Los relojes de bronce de sobremesa del siglo XIX fueron piezas clave en la decoración y el diseño de interiores, además de símbolos de estatus social y refinamiento. Elaborados con gran detalle y a menudo adornados con motivos artísticos, estos relojes no solo servían para medir el tiempo, sino que también reflejaban los avances técnicos y el gusto por la artesanía fina de la época. El bronce, un material duradero y estéticamente apreciado, permitía la creación de formas complejas y elegantes, integrando estilos como el neoclásico o el rococó, lo que los convertía en objetos altamente valorados en las residencias de la alta sociedad.