Reloj de sobremesa; Francia, época Restauración, c. 1815.
Bronce dorado al mercurio, bronce patinado y placas de malaquita.
Firmado en la esfera: "RAVRIO BRONZIER / À PARIS"
Suspensión de hilo de seda
Presenta desgastes en esfera, péndulo y alguna grieta en el revestimiento.
Medidas: 63 x 46,5 x 17 cm.
Reloj de sobremesa realizado en bronce dorado al mercurio y placas de malaquita. La pieza se sustenta sobre cuatro patas de bronce dispuestas en las esquinas que representan testas de leones. Sobre ellas se dispone la base a modo de podio, que destaca por la ornamentación expresiva de la veta y el color de las placas de malaquita. La base está dividida en varios cuerpos que quedan definidos por apliques de bronce que rodean el perímetro. La zona central posee un aplique de bronce a modo de relieve que representa un estandarte romano en el que se puede leer el nombre de Belisarius, indicando así quien es el personaje que se encuentra representado en la zona superior. La pieza remata con una escultura de bulto redondo que representa a Flavio Belisario (505-565), general del Imperio romano de Oriente, famoso por reconquistar parte del Imperio romano de Occidente. La figura que muestra una actitud pensativa se apoya sobre la caja con la esfera. En esta zona el autor combina el bronce dorado y pavonado con la malaquita. La esfera destaca por su acabado dorado con numeración romana en negro y las agujas tipo breguet, mientras que el bronce pavonado es usado para realizar la escultura de bulto redondo. En la esfera se lee: "RAVRIO BRONZIER / À PARIS". André-Antoine Ravrio (1759 - 1814) es uno de los más importantes broncistas parisinos de la segunda mitad del siglo XVIII y principios del Imperio. Broncista para la "Garde-meuble" imperial, Ravrio participó en el amueblamiento de las casas de Napoleón, al igual que Thomire y Galle; trabajó para algunos de los personajes políticos más influyentes de su época, como los mariscales del Imperio. Algunas de sus piezas se encuentran actualmente en las colecciones nacionales francesas.
Durante la época Restauración en Francia las artes decorativas y especialmente el interiorismo vivieron un periodo de auge. Este tipo de escenas fueron muy comunes en la decoración de los relojes de sobremesa, en muchas ocasiones eran representados personajes míticos o religiosos.