MIGUEL MACAYA (Santander,1964).
Sin título, 2017.
Óleo sobre tabla.
Firmado en el margen inferior.
Medidas: 52 x 60 cm.; 74 x 82 cm. (marco).
Pintor reconocido a nivel nacional e internacional, Miguel Macaya debutó individualmente en 1986 en su ciudad natal, con una muestra celebrada en la sala Pancho Cossío. Dos años más tarde se presenta en la galería Cartoon de Barcelona, y ya en los noventa comienza a celebrar exposiciones en Madrid: galería Jorge Albero en 1994 y 1997, Nolde en 1996 y 1999, etc. Da el salto internacional en 1999 con una exposición individual celebrada en la galería Arcturus de París, y al año siguiente se presenta en la prestigiosa Sala Parés de Barcelona, galería con la que colaborará desde esa fecha. Continúa exponiendo regularmente de forma individual en España y Francia, además de hacerlo en Países Bajos, Alemania y Reino Unido. También ha participado en ferias, como la Antica Namur de Bélgica, la de Estrasburgo (ambas en 2014), Arco en Madrid (2001), la Art London de la capital británica (2008) y Art Madrid (2011-2015), entre otras. En paralelo, desde 1992 ha tomado parte en importantes colectivas a nivel nacional e internacional. La primera fue la celebrada por el Delfina Studio Trust de Londres en 1992, y seguidamente participará en otras muestras de importancia como las realizadas en el Design Center de la Recoleta en Buenos Aires (1998), la Fundació Vila Casas de Barcelona (1999), la galería Vieleers de Ámsterdam (2003), etc. La obra de Macaya posee una intensa y tenebrosa expresividad, así como una veta goyesca que se deja ver especialmente en sus obras taurinas. En este sentido, el crítico Enrique Lynch escribió que su pintura “apunta la mirada hacia lo sublime precisamente porque, sin renunciar a la luz, nos orienta hacia el lado oscuro de la visión: hacia lo que no podemos (o no queremos) ver, el fondo desconocido hacia el que se vuelven sus personajes cuando nos dan la espalda”. Se trata de una obra, en todo caso, que juega al misterio, al juego de revelar sólo en parte del claroscuro, a sugerir interrogantes al espectador. Miguel Macaya está actualmente representado en la Fundació Vila Casas, y cuenta con el Primer Premio de Pintura Joven de la Fundación Banc de Sabadell-Sala Parés (2001).