TEODORO PALOMAR (Sevilla, Fns. S. XIX - Ppio. S. XX).
“Bodegón con cesto de frutas”.
Óleo sobre lienzo.
Firmado en la esquina inferior izquierda.
Medidas: 92 x 73,5 cm: 105,5 x 87 cm (marco).
Esta es una naturaleza muerta del pintor sevillano Teodoro Palomar, artista del siglo XX. La obra presenta una composición tradicional de bodegón, con un gran despliegue de frutas, un jarrón de cerámica y un fondo cálido y tenue que evoca la pintura barroca.
En el centro de la pintura se observa una canasta rebosante de uvas de diversos tonos, desde el amarillo dorado hasta el púrpura oscuro. Entre las uvas destacan algunas manzanas y peras, que aportan contraste con sus tonos rojizos y anaranjados. En la parte inferior, una fuente de cerámica azul contiene más frutas, incluyendo higos y duraznos. A la derecha, un elegante jarrón de cerámica blanca con curvas suaves y asas simétricas añade un toque de refinamiento y equilibra la composición.
El fondo difuso en tonos ocres y marrones crea una sensación de profundidad y calidez, destacando la textura de las hojas y las frutas. La iluminación dramática y el uso del claroscuro recuerdan la tradición pictórica de los bodegones del Siglo de Oro español, con una fuerte influencia del realismo barroco.
Teodoro Palomar se inspira en la tradición de los bodegones sevillanos, en particular en la obra de artistas como Zurbarán y Velázquez, adaptando su técnica a un enfoque más moderno y expresivo. Su tratamiento de la luz y el color crea una atmósfera serena y armónica, resaltando la riqueza de los elementos naturales.
Este tipo de obras reflejan el gusto por la belleza cotidiana y la apreciación de la naturaleza a través del arte, manteniendo viva una tradición pictórica de gran relevancia en la historia del arte español.