Escuela francesa, ca.1870-1880.
"Tarde de domingo".
Óleo sobre lienzo.
Medidas: 40 x 95 cm.; 66 x 121 cm.(marco).
De encuadre apaisado y amplia apertura panorámica, el presente lienzo resuelto con técnica impresionista, realizado en la época en que este movimiento artístico rompía moldes con su modo de plasmar la realidad, denota la influencia de pintores como Renoir o Monet. En un claro de bosque, en las afueras de una aldea, se han instalado unos puestos improvisados de verdura y viandas. Árboles milenarios forman frondosos doseles naturales. Elegantes parejas y madres con sus niñas se dirigen hacia las cabañas de madera. Algunas se demoran con sus amigas para cotillear sobre otros aldeanos. Ello se deduce por las miradas taimadas y los gestos disimulados. Los grupos se desmembran con naturalidad, dejándose llevar por el capricho de las conversaciones. La pincelada vibrante y empastada capta del natural el entramado de luz y color que se filtra desde la espesa hojarasca, y deshace las formas pero sin dejar que se pierda el elemento referencial: tocados, vestidos largos y de cola, delantales de algodón, finos encajes... Y aunque el detalle queda subsumido por la incandescencia lumínica típicamente impresionista, permanece cierta renuencia a dejar de describir la calidad de las telas, la narrativa implícita en los gestos, la anécdota de cada ademán. Estamos ante un paisaje galo que podría ser normando, quizás de la región del Loira, también inmortalizado por Renoir en aquellos años en los que el pleinairismo alcanzó un elevado nivel y desarrollo. Meriendas al aire libre, bailes y placeres cotidianos fueron sublimados por los impresionistas franceses, revolucionando el modo de mirar.