Escuela italiana; siglo XVII.
“La visitación”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Posee marco del siglo XX:
Medidas: 45 x 37 cm; 75 x 65 cm (marco).
Esta escena sigue el modelo de un grabado de Federico Zuccari. La obra pertenece a la tradición pictórica renacentista o manierista, posiblemente influenciado por la escuela italiana o española. La escena capta el emotivo encuentro entre la Virgen María y su prima Santa Isabel, enmarcado en un contexto arquitectónico con un fondo paisajístico visible a través de un arco, recurso que aporta profundidad a la composición. El fondo paisajístico, visible a través del arco, muestra una ciudad fortificada bajo un cielo crepuscular, reforzando la sensación de un relato en desarrollo y conectando la escena con una dimensión espacial más amplia. Este recurso perspectívico es típico del Renacimiento, ofreciendo una sensación de profundidad y tridimensionalidad.
Los evangelios narran que María, después de recibir el anuncio de su divina maternidad, oyó del ángel Gabriel que su prima Isabel también esperaba un hijo, el que sería Juan el Bautista. Sintiéndose inspirada por el Espíritu Santo, la Virgen acudió a ver a su prima para comunicarle la noticia. San Ambrosio anota que fue María la que se adelantó a saludar a Isabel, puesto que es la Virgen María la que siempre se adelanta a dar demostraciones de cariño a quienes ama. Cuando María llega, Isabel le dice: "Bendita tú eres entre todas las mujeres por haber cumplido lo que el Señor te mandó. ¿Quién soy yo para que la Madre de mi Salvador me visite?". Este episodio se considera la primera manifestación del Mesías dado que María, con el Niño en su seno, lleva la salvación y la felicidad a la familia de su prima. Episodio muy reproducido a lo largo de la historia del arte, suele presentar a ambas mujeres abrazándose, frecuentemente posando sus manos sobre el estómago o el pecho en alusión a sus respectivos embarazos. En esta escena, además, aparecen san José y san Zacarías.