Seguidor DIEGO VELÁZQUEZ (Sevilla, 1599 – Madrid, 1660).); siglo XVIII.
“Felipe IV”.
Óleo sobre lienzo.
Posee marco adaptado.
Medidas; 28 x 23,5 cm; 41 x 37,5 cm (marco).
Esta obra sigue el modelo del cuadro de Rubens que actualmente pertenece a la colección del Museo del Prado de Madrid. La obra del museo fue pintada hacia 1635 con la intención de adornar el Salón de los Reinos.
El pintor Diego Velázquez recibió el prestigioso encargo de realizar una serie de cinco retratos ecuestres de la familia real española, destinados a adornar el majestuoso Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro en Madrid. Este emblemático espacio, que posteriormente albergó el Museo del Ejército hasta el año 2005, fue diseñado como una galería de poder y esplendor monárquico.
Los retratos ecuestres que formaban parte de este conjunto representaban a figuras clave de la dinastía de los Habsburgo en España. Entre ellos se encontraban Felipe III y su esposa, Margarita de Austria, así como su hijo y sucesor en el trono, Felipe IV, acompañado de su esposa, Isabel de Francia. También se incluyó un retrato del príncipe Baltasar Carlos, hijo de Felipe IV, aunque con un tamaño ligeramente menor al de los de sus padres. Su posición dentro del salón también tenía un simbolismo especial, ya que fue colocado estratégicamente entre los retratos de sus progenitores, justo sobre una de las puertas principales del recinto.
De los cinco retratos ecuestres creados para esta serie, los que alcanzaron mayor calidad artística y perfección técnica fueron aquellos cuya autoría se atribuye completamente a Velázquez: Felipe IV a caballo y El príncipe Baltasar Carlos a caballo. Estas obras destacan por su magistral manejo de la luz, el movimiento y la majestuosidad de las figuras representadas. En contraste, los tres retratos restantes presentan variaciones en la técnica pictórica, lo que sugiere que, si bien Velázquez pudo haber intervenido en ellos en alguna medida, su ejecución final estuvo a cargo de otro pintor, posiblemente un colaborador de su taller. Esta disparidad en el tratamiento de las figuras y los detalles revela diferencias en la destreza y el estilo entre los distintos artistas involucrados en el proyecto.