Escuela española; siglo XVIII.
“Grisalla con escenas de la vida de Cristo”,
Óleo sorbe tabla.
Presenta faltas.
Medidas: 90 x 71 cm.
Esta obra del siglo XVIII es una pintura religiosa de estilo barroco, caracterizada por su rica ornamentación y una composición estructurada en escenas narrativas. Se trata de una representación de la entrega de las llaves a San Pedro por parte de Cristo, un tema tradicional en la iconografía cristiana que simboliza la autoridad conferida al apóstol sobre la Iglesia.
En la escena central, Cristo, vestido con túnica dorada y con un halo resplandeciente, extiende las llaves a San Pedro, quien se arrodilla en señal de sumisión y recepción del mandato divino. Detrás de ellos, un grupo de apóstoles observa el momento con expresiones de devoción y solemnidad. Sobre la escena, el Espíritu Santo en forma de paloma ilumina el acto, enfatizando su carácter sagrado.
El marco de la pintura está adornado con elementos decorativos barrocos y diversas escenas menores dentro de cartelas ornamentadas. En las esquinas y los bordes se encuentran episodios clave del cristianismo, como la Última Cena, la Crucifixión de Cristo, el lavatorio de los pies y la predicación de Jesús, lo que refuerza el mensaje teológico de la obra. En la parte superior, la tiara papal y las llaves cruzadas resaltan la continuidad del poder de Pedro en la figura del Papa.
La pintura presenta una paleta cromática dominada por tonos ocres y dorados, lo que le da una apariencia monocromática y antigua, posiblemente debido a la técnica del esgrafiado o temple sobre tabla. Su estilo decorativo y simbólico sugiere que pudo haber sido utilizada como parte de un retablo o como una pieza didáctica para la enseñanza religiosa en un convento o iglesia.