Escuela novohispana; segunda mitad del siglo XVII.
“Virgen del Carmen socorriendo a las animas del purgatorio”.
Óleo sobre lienzo.
Posee marco del siglo XVII.
Medidas: 50 x 43 cm; 64 x 55 cm (marco).
Imagen devocional en la que se representa la figura de la Virgen del Carmen, reconocible por su habitual escapulario. La Virgen ha sido retratada acercándose a las ánimas del purgatorio, acompañada de ángeles. Según es tradición, la Virgen prometió liberar del Purgatorio y llevar al cielo a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, creencia que ha sido respaldada por los Pontífices. La devoción mariana hacia la Virgen del Carmen se extendió a muchos países de Europa y América, destacando entre ellos España, Guatemala, Panamá, Perú, Colombia, Chile y Argentina. El nuestro es uno de los países donde más arraigada se encuentra esa advocación. Los pescadores nombraron a la Virgen del Carmelo su fiel protectora y, además, la Marina Española le concedió el título de patrona. Por esta razón, la Virgen del Carmen es también conocida como “Stella Maris” (“la estrella de los mares”).
Cabe citar que, durante la dominación colonial española, se desarrolló una pintura principalmente religiosa, destinada a cristianizar a los pueblos indígenas. Los pintores locales tenían como modelo las obras españolas, que seguían de forma literal en cuanto a tipos e iconografía. Los modelos más frecuentes fueron los ángeles arcabuceros y las vírgenes triangulares, sin embargo, en los primeros años del siglo XIX, ya en tiempos de la independencia y apertura política de algunas de las colonias, varios artistas comenzaron a representar un nuevo modelo de pintura con una identidad propia.