Escuela novohispana; siglo XVIII.
“El bautismo de Cristo”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Posee marco c. 1820.
Medidas: 63 x 49 cm; 77 x 61 cm (marco).
La presente obra muestra un paisaje dominado por un rompimiento de gloria en la zona superior que aporta una gran luminosidad a la escena. Las figuras de gran tamaño, se disponen en primer término, como era habitual tras las disposiciones del Concilio de Trento que dirigió el cambio del catolicismo romano en la Contrarreforma. A la derecha, vestido con la típica piel sin acabar de curtir en tonos marrones y un manto rojo, se sitúa San Juan Bautista, vertiendo agua sobre Cristo y con su báculo con filacteria. De rodillas bajo el cuerpo de San Juan Bautista se presenta la figura de Cristo, vestido sólo con un paño de pureza y con un elegante gesto de humildad. Un ángel espera en frente, sosteniendo un paño, esperando a Jesús.
Cabe citar que, durante la dominación colonial española, se desarrolló una pintura principalmente religiosa, destinada a cristianizar a los pueblos indígenas. Los pintores locales tenían como modelo las obras españolas, que seguían de forma literal en cuanto a tipos e iconografía. Los modelos más frecuentes fueron los ángeles arcabuceros y las vírgenes triangulares, sin embargo, en los primeros años del siglo XIX, ya en tiempos de la independencia y apertura política de algunas de las colonias, varios artistas comenzaron a representar un nuevo modelo de pintura con una identidad propia.