Atribuido a ABRAHAM BRUEGHEL (Amberes, 1631- 1697).
“Orla de flores con busto”.
Óleo sobre cobre.
Presenta faltas en la superficie pictórica.
Posee marco de finales del siglo XVII.
Medidas: 20 x 16,5 cm; 54 x 47 cm (marco).
Este óleo sobre cobre, atribuido a Abraham Brueghel (Amberes, 1631-1697), es una exquisita muestra del refinamiento y la minuciosidad característica del barroco flamenco en el ámbito de la pintura floral. En la composición, se despliega una profusión de flores en diversos estadios de floración, con una paleta cromática vibrante que resalta la diversidad botánica representada con meticuloso detalle. Las rosas, peonías, anémonas y otras especies florales conforman una guirnalda enmarcando un busto escultórico de apariencia clásica, situado en un nicho oscuro.
La disposición de los elementos revela un notable dominio de la técnica del claroscuro, donde la luz acaricia los pétalos y las hojas, contrastando con las sombras profundas del fondo arquitectónico. Esta yuxtaposición entre la naturaleza efímera de las flores y la solidez pétrea del busto genera una tensión simbólica: la fragilidad de lo perecedero frente a la permanencia del arte y la memoria. En la tradición de la pintura flamenca de bodegones y guirnaldas, esta obra no solo es un ejercicio de virtuosismo técnico, sino también una reflexión sobre la fugacidad de la belleza y la inevitabilidad del paso del tiempo.
La importancia de esta obra radica en su capacidad para sintetizar la influencia flamenca con el gusto italianizante que Abraham Brueghel desarrolló a lo largo de su carrera. Miembro de la célebre dinastía de pintores Brueghel, Abraham se trasladó a Italia, donde su estilo evolucionó al incorporar un sentido más voluptuoso de la composición y una mayor riqueza cromática. Su legado artístico se inscribe en la transición del riguroso naturalismo flamenco hacia una sensibilidad más decorativa y expresiva, que influyó en la pintura floral de generaciones posteriores.