PIETER CLAESZ (Burgsteinfurt, h. 1597-Haarlem, 1660).
“Bodegón”.
Óleo sobre lienzo. Reentelado.
Presenta fecha ilegible en la zona inferior derecha.
Firmado con anagrama en la zona inferior derecha.
Medidas: 106 x 136 cm; 121 x 150 cm (marco).
Esta pintura, realizada por Pieter Claesz, es un gran ejemplo de la calidad del bodegón barroco neerlandés del siglo XVII. La composición se organiza sobre una mesa cubierta con un mantel blanco arrugado, sobre la que se disponen diversos objetos y alimentos. Entre ellos destacan ostras abiertas, un cangrejo rojo en el centro de la escena, copas de cristal con vino, jarras de cerámica y metal, frutos como limones y uvas, y un pan redondo. Los colores terrosos y la iluminación dramática, con un fuerte claroscuro, dotan a la escena de un gran realismo, reforzado por las texturas detalladas de cada elemento, desde la suavidad de las frutas hasta la dureza del metal y la delicadeza del cristal.
Si comparamos esta obra con "Bodegón con pastel y pavo" realizada por Claesz en 1627, que se encuentra en el Rijksmuseum, podemos notar similitudes significativas. Ambas pinturas muestran una abundante mesa con diversos alimentos y utensilios, capturando la opulencia y la transitoriedad de la vida. Además, la composición es muy similar en cuanto a la disposición de los elementos. Por otro lado, la paleta de colores en ambas obras mantiene el mismo tono cálido y terroso, con la luz enfatizando los detalles más sutiles, como los reflejos en el vidrio y la textura de las frutas.
Pieter Claesz es una figura fundamental dentro del género del bodegón en los Países Bajos del siglo XVII. Su trabajo es un reflejo de la época de prosperidad económica que vivió Holanda, donde la burguesía desarrolló un gusto por representaciones detalladas de los lujos cotidianos. Sus pinturas no solo eran exhibiciones de habilidad técnica, sino también meditaciones sobre la fugacidad de la vida y el disfrute efímero de los placeres mundanos, una característica clave del concepto de vanitas. Este género pictórico, que floreció en la Edad de Oro neerlandesa, combinaba realismo extremo con simbolismo moral, sugiriendo la transitoriedad de la riqueza y la inevitabilidad de la muerte. Así, Claesz no solo documentó la materialidad de su tiempo, sino que también dejó un legado artístico cargado de significado filosófico.
Pieter Claesz Nació en Berchem, Bélgica, cerca de Amberes, donde se hizo miembro del Gremio de San Lucas en 1620. Se trasladó a Haarlem en 1620, donde nació su hijo, el pintor de paisajes Nicolaes Pieterszoon Berchem. Él y Willem Claeszoon Heda, que también trabajó en Haarlem, fueron los máximos exponentes del «ontbijt» o cuadro de desayuno. Las naturalezas muertas de Claesz sugieren a menudo un propósito alegórico.