Escuela flamenca; primera mitad del siglo XVII.
“La resurrección”.
Óleo sobre cobre.
Posee marco español del siglo XVIII.
Medidas: 22,5 x 16 cm; 27 x 21,5 cm (marco).
El autor ha representado el tema de la Resurrección de Cristo: en un rompimiento de gloria luminoso, la figura monumental de Cristo se yergue exultante sobre el cielo. Acompañado por un ángel que contempla a los solados que han sido representados en la zona inferior, siendo retratados algunos de ellos dormidos como recoge el relato bíblico y ajenos al acontecimiento que se está produciendo. La imagen enmarca en la representación habitual de la escena, ya que presenta el sepulcro. Jesús ya no pertenece al plano terrenal, algo que nos muestra ese abandono de lo mortal y su transición hacia lo divino, cumpliendo su mensaje y los designios de su padre. A pesar del contraste que se aprecia entre las tonalidades doradas de la zona superior y los colores oscuros del plano terrenal, la imagen revela cierto detallismo, que se puede observar especialmente en los gestos de cada uno de los personajes que conforman la escena.
La Resurrección, y con ello, el triunfo sobre la muerte y el pecado del hijo de Dios, es el tema capital de la religión católica, y por tanto inspiró a lo largo de la historia una variada y compleja iconografía. Normalmente Cristo aparece, con el manto rojo y el estandarte de la cristiandad como aquí vemos, surgiendo del sepulcro roto, en el interior de una cripta. Sin embargo, aquí el pintor busca una mayor teatralidad, representando la escena en un fondo donde se puede adivinar un paisaje desarrollado en profundidad situado detrás de la figura de ángel. También se multiplica el número de soldados, plasmados con dinamismo, en violentos escorzos. Este gusto por la escenografía y por la plasmación triunfal de los dogmas católicos es muy propio del barroco flamenco y español, en un sentido plenamente contrarreformista. Por otro lado, los marcados escorzos, el dinamismo de las figuras y la composición, y sobre todo las grandes y escultóricas figuras, se relacionan con el barroco flamenco.