WIFREDO LAM CASTILLA, (Sagua La Grande, Cuba, 1902 – París, 1982).
"Clairiere" (Pleni Luna), ca. 1970.
Litografía. Ejemplar P/A 2/10.
Firmada y justificada a mano.
Medidas: 65 x 50 cm; 80x 70 cm (marco).
Wifredo Lam se formó en La Habana, donde estudió en la Escuela de Bellas Artes. Debutó individualmente a principios de los años veinte, con una muestra en el Salón de la Asociación de Pintores y Escultores de la capital cubana. En 1923 se trasladó a Madrid, becado por el Ayuntamiento de Sagua La Grande, donde continuó su formación en el taller de Fernando Álvarez de Sotomayor, director del Museo del Prado y reconocido por haber sido maestro de Salvador Dalí. Asiste, paralelamente, a la Academia Libre del Pasaje de la Alhambra, y visita el Prado, donde sus preferencias se inclinan por la obra de El Bosco, Brueghel y Goya. Poco a poco, su pintura va asumiendo un lenguaje moderno que combina una estructura geometrizante con cierta vena surrealista. En 1938 viaja a París, con una carta de recomendación para Picasso escrita por Manolo Hugué. Lam, que había tenido ocasión de asistir a la exposición de Picasso que se celebró en Madrid en 1936, definió esta experiencia como “una conmoción”. En 1939 realiza su primera muestra personal en París, de mano de Pierre Loeb. Durante la II Guerra Mundial Lam permanece en el Caribe, en contacto con representantes de la vanguardia como Masson o Breton, quien, fascinado por la obra pictórica del cubano, le pide que ilustre su poema “Fata Morgana” (1940). De regreso en Cuba, Lam inicia una actividad artística basada en las raíces de un pueblo que, en opinión del pintor, debía recuperar su dignidad. De esta forma, los referentes autóctonos se funden con el lenguaje formal aprendido en Europa para producir obras donde aparecen ya los personajes del panteón yoruba que poblarán gran parte de su producción posterior. En la segunda mitad de los años cuarenta, Lam alterna su residencia entre Cuba, Nueva York y París, ciudad esta última en la que se instala en 1952. Crece progresivamente su prestigio internacional, y realiza exposiciones periódicas en galerías como la Pierre Matisse de Nueva York. Viajó intensamente durante los años siguientes y, en 1960, se estableció en Albisola Mare, en la costa italiana. En 1961 recibió el Premio Internacional Guggenheim, y entre 1966 y 1967 se celebraron múltiples retrospectivas de su trabajo en la Kunsthalle de Basilea, la Kestner-Gessellschaft de Hannover, el Museo Stedelijk de Ámsterdam, el de Arte Moderno de Estocolmo y el Palacio de Bellas Artes de Bruselas. Wifredo Lam está representado en el Guggenheim y el MoMA de Nueva York, el Museo Patio Herreriano de Valladolid, la Tate Gallery de Londres y el Museo Thyssen-Bornemisza, entre otros.