Guarnición de chimenea modernista, ca. 1930.
Bronce dorado.
Con herramientas y dos morillos.
Medidas: 70 cm (altura herramientas); 30 x 18 x 53 cm (morillos).
Este conjunto formado por herramientas de chimenea y dos morillos netamente escultóricos adoptan la forma de dragones.
El dragón es un símbolo antiguo, relacionado con Cataluña a través de la historia de Sant Jordi, su patrón, pero que a la vez hunde sus raíces directamente en la mitología griega, en la figura del agatodemon. Los griegos lo concebían como un daimon benéfico que acompañaba durante toda la vida a las personas, manifestándose cuando era necesario. Como espíritu acompañante personal era similar al genio romano, y como él garantizaba buena suerte, salud y sabiduría. En el cristianismo tendría su eco en el Ángel de la Guarda, si bien aparece mencionado en el Libro Negro, donde se enumeran todos los demonios y jerarquías del infierno. No obstante, se trata de un genio bueno, un espíritu benévolo que, con fiereza, defiende el hogar de los malos espíritus. Originalmente, en Grecia el agatodemon se representaba en forma de serpiente o bien como un hombre joven acompañado por una cornucopia, un tazón, una amapola y espigas de trigo. Con el paso del tiempo prevalecerá su representación como serpiente alada o dragón.