Cristal pintado; siglo XVIII.
“San José con el Niño”.
Marco de madera tallado y redorado.
Presenta fractura en el cristal.
Medidas: 43 x 31 cm; 66,5 x 51 cm (marco).
La iconografía de San José, si bien una de las más antiguas del cristianismo, solía quedar relegada a un segundo plano en los temas principales de la Vida de Cristo. No fue hasta el gótico que comenzó a aparecer más a menudo tanto en el arte como en la liturgia y la devoción, y, con la expansión de esta última, comenzó a tomar importancia su figura, hasta que el Barroco y la Contrarreforma lo pasan a primer plano (ligeramente secundario con respecto a María), presentándose ya de manera muy frecuente acompañado por el Niño Jesús, igual que la Virgen.