Escuela italiana; c. 1799.
“El encuentro de Jacob y Raquel”, 1799.
Tinta y clarión sobre papel.
Firmado y fechado.
Medidas: 51 x 72 cm; 68,5 x 89,5 cm (marco).
En este dibujo se describe con gran riqueza narrativa un episodio del Génesis: el encuentro de Jacob y Raquel donde el hermano de Esaú quedó prendado de ella, que era su prima. Él había ido al pozo para dar de beber al ganado. Enamorado, solicitaría la autorización de Labán, padre de Raquel, para tomarla como esposa, ofreciéndole a cambio trabajar durante siete años a su servicio sin recibir por ello honorario alguno.
Esta obra se inscribe en una tradición de género religioso que se desvinculó de las obras devocionales, pues en ella el tema bíblico era sólo una excusa para explorar pictóricamente los géneros del paisaje y, sobre todo, el género costumbrista, estando éste especialmente en boga en el siglo XVIII, tanto en Italia como en el resto de Europa. Un frondoso paisaje envuelve la escena copando casi la totalidad de la superficie y enfatizando el tono bucólico del amplio. Ciertamente, podría estar describiéndose una estampa campestre popular, con sus pastores, aguaderas y rebaños. Raquel se lleva la mano izquierda a la cadera mientras su primo la observa embelesado. Cada figura ha sido descrita con gran atención en la gramática gestual y en la indumentaria, como también los animales han sido descritos con precisión del mismo modo que el paisaje, magistralmente resuelto y dando una idea ajustada de atmósfera y espacio fugando en azules hacia el horizonte.