Juego de café; Francia, primer tercio del siglo XX.
Porcelana de Limoges esmaltada y parcialmente dorada.
Presenta sellos en la base.
Medidas: 16,5 x 14,5 x 7,5 cm (mayor); 5 x 8,5 x 7 cm (menor).
El taller de Limoges aparece en el último cuarto del siglo XII, y prolonga su actividad hasta el siglo XIV. En el siglo XV volverá a florecer, ya con la nueva técnica del esmalte pintado. Será el taller de esmaltes más importante, por encima de Renania y Mosa, que desaparecen en el siglo XII y se dedicaban a la producción de placas sueltas por encargo, que luego se montaban sobre un objeto o se unían formando frontales de altar. Por el contrario, en Limoges se pone en marcha una producción de objetos, ya no sólo placas, decorados con esmaltes sobre todo para el ámbito religioso, pero también para el profano. Son piezas más baratas, con base de cobre, y muy vistosas por la decoración esmaltada, por lo que gozaron de un enorme e inmediato éxito en toda Europa. Una de las características distintivas de Limoges será su arrastre del fondo, muy superficial, que no va más allá de los dos o tres milímetros. Para representar detalles se recurre a un tabicado tan fino que sólo puede distinguirse del excavado mediante una minuciosa observación a través de una lente de aumento.