Reloj de sobremesa; Francia, época Napoleón III, 1860-1880.
Bronce dorado al mercurio y base de mármol.
Suspensión Brocot.
No conserva péndulo, ni llave y falta la tapa trasera.
Precisa restauración.
Firmado en la maquinaria “Vicenti et cie”/ Miroy Freres Bronzistes”.
Medidas: 29 x 49 x 14,5 cm.
Los relojes de bronce de sobremesa del siglo XIX fueron piezas clave en la decoración y el diseño de interiores, además de símbolos de estatus social y refinamiento. Elaborados con gran detalle y a menudo adornados con motivos artísticos, estos relojes no solo servían para medir el tiempo, sino que también reflejaban los avances técnicos y el gusto por la artesanía fina de la época. El bronce, un material duradero y estéticamente apreciado, permitía la creación de formas complejas y elegantes, integrando estilos como el neoclásico o el rococó, lo que los convertía en objetos altamente valorados en las residencias de la alta sociedad.