Atribuido a Antonio Moro
“Retrato de caballero”, 1563.
Óleo sobre tabla de roble. Engatillada y cepillada.
Presenta marco del siglo XVII de estilo holandés.
Posee restauraciones.
Fechado en la zona superior derecha.
Procedencia: Marqueses de Camarasa.
Medidas: 48 x 37 cm; 66 x 54 cm (marco).
Abrir subasta en vivo

HISTORIAL DE PUJAS
DESCRIPCIÓN
Atribuido a ANTONIO MORO (Utrecht, entre 1516 y 1520 - ¿Amberes?, 1575/1576).
“Retrato de caballero”, 1563.
Óleo sobre tabla de roble. Engatillada y cepillada.
Presenta marco del siglo XVII de estilo holandés.
Posee restauraciones.
Fechado en la zona superior derecha.
Procedencia: Marqueses de Camarasa.
Medidas: 48 x 37 cm; 66 x 54 cm (marco).
El retrato que aquí se presenta es una obra maestra de la retratística del siglo XVI, atribuida a Antonio Moro, pintor flamenco célebre por su habilidad para plasmar con precisión psicológica y técnica la fisonomía de sus modelos. La pintura destaca por la sobriedad de su composición, donde el fondo oscuro resalta el rostro del retratado, enfatizando su presencia y expresividad. La pieza está fechada en 1563, momento en el que Moro se encontraba en Flandes realizando numerosos encargos para personajes españoles establecidos en el territorio.
El personaje, ataviado con un severo traje negro de influencia española, se distingue por su golilla de encaje minuciosamente trabajada, signo de su elevado estatus social. La iluminación dirigida enfatiza los volúmenes del rostro, realzando el modelado de la piel y la intensidad de la mirada. La pincelada meticulosa de Moro, influida por la tradición flamenca, se hace evidente en la textura de la barba y la delicadeza de los pliegues del encaje.
Este retrato es un ejemplo paradigmático del papel que tuvo la pintura en la corte y en la nobleza de la época. Antonio Moro, como pintor de corte de Felipe II, desempeñó un papel fundamental en la consolidación de la imagen del poder a través del retrato. Su estilo, de gran precisión técnica y riqueza expresiva, influyó profundamente en la retratística española, estableciendo un modelo que sería seguido por artistas como Alonso Sánchez Coello y Juan Pantoja de la Cruz.
Más allá de su función representativa, el retrato trasciende el simple registro físico del modelo para adentrarse en su psicología. La mirada del retratado transmite una mezcla de introspección y autoridad, sugiriendo su carácter y posición en la sociedad de su tiempo. En este sentido, la obra no solo es un testimonio del virtuosismo técnico del pintor, sino también un documento visual de la cultura cortesana del siglo XVI.
Antonio Moro fue pintor de cámara de Carlos I y Felipe II y su lenguaje estilo determinó el desarrollo del retrato cortesano en la España del siglo XVI. Nacido Anton van Dashorst Mor, Antonio Moro trabajó en los Países Bajos del Sur y también en España, Italia, Portugal e Inglaterra. Se formó en su Utrecth natal como discípulo de Jan van Scorel, de quien se convirtió en ayudante en 1540. Según Karel van Mander, Moro viajó a Italia durante su juventud, y allí pudo pasar tres años antes de regresar a Utrecht en 1544. En 1547 fue admitido como maestro en el Gremio de San Lucas de Amberes, si bien prefirió residir en su ciudad natal. Al año siguiente atraerá la atención de su primer mecenas de importancia, Antonio Perrenot de Granvela, obispo de Arrás y miembro de la corte de Carlos V. Sus retratos realizados entre 1549 y 1550 revelan ya un estilo innovador que sustituiría las tradiciones retratísticas más antiguas, conjugando la precisión flamenca con los modelos italianos. Especialmente importante será en su lenguaje la influencia de Tiziano, que llevó a él a través de las obras del veneciano que existían en las colecciones de Granvela y María de Hungría, regente de los Países Bajos. El estilo maduro de Moro se caracterizará por la precisión acerada de herencia nórdica, los colores apagados, el detallismo en las telas, plegados y calidades, una iluminación simplificada generalmente del lado izquierdo y un fondo neutro que realza el aislamiento monumental de la figura, que suele ser de tres cuartos o cuerpo entero y llenar toda la altura del plano pictórico. Su carrera experimentó el impulso definitivo al ser presentado por Granvela a Felipe II; desde entonces Moro trabajará el retrato regio y cortesano en las cortes neerlandesa y española, por lo que su estilo ejercerá una importante influencia en toda Europa y, sobre todo, en la Península Ibérica, donde contó con numerosos discípulos y seguidores. Entre ellos cabe destacar los nombres de Alonso Sánchez Coello, Jorge de la Rúa, Manuel Denis, Cristóbal de Morales y Sofonisba Anguissola. En 1550 fue enviado por María de Hungría a Lisboa para pintar a la familia real portuguesa, y especialmente a María de Portugal, la prometida de Felipe II. De camino realizaría su primer retrato oficial del emperador Maximiliano II, probablemente en Augsburgo. Probablemente desde allí prosiguiera su viaje en el séquito de Felipe II, que se hallaba por entonces en los Países Bajos. Llegó a España en 1551, y allí pintará a la hermana de Felipe II y a la primera hija de ésta, María de Austria, con su esposo Maximiliano II. Al año siguiente trabajará en la corte lisboeta, y finalmente en 1553 regresa a Bruselas sólo para marchar a continuación a Londres, donde fue enviado para retratar a la esposa de Felipe II después de la boda. Ese mismo año de 1554 fue nombrado oficialmente pintor de Felipe II y se trasladó a la corte de Bruselas, donde permaneció hasta 1559. Tras un breve paso por España Moro regresará en 1561 a Bruselas, tras haber pintado en Toledo y Madrid algunos de sus mejores retratos. En los años sucesivos continuó trabajado con Granvela y también con la corte de Margarita de Parma y con el duque de Alba, gobernador de los Países Bajos. Asimismo, en 1570 retrató a la cuarta esposa de Felipe II, Ana de Austria. Por estos años pintará también a importantes aristócratas y burgueses, aplicando actitudes y composiciones de su retratística cortesana.
OBSERVACIONES
AYUDA
Teléfono para ofertas 932 463 241
Cómo comprar
Cómo vender
Pagos
Logística
Recuerde que las pujas realizadas en los últimos minutos pueden prolongar el final de la subasta,
dando así margen suficiente para que otros usuarios interesados puedan hacer sus pujas. Recuerde refrescar su navegador en los últimos minutos de cualquier subasta para tener toda la información de pujas totalmente actualizada.
También en los últimos 3 minutos, si lo desea, puede hacer
pujas consecutivas para alcanzar el precio de reserva.
Newsletter
¿Desea recibir nuestro boletín?
Setdart envía, semanalmente y vía e-mail, un boletín con las novedades más destacadas.
Si todavía no ha solicitado la recepción de nuestro boletín, puede hacerlo rellenando el siguiente formulario.